històric
27/06/01
Cuando las cosas no funcionan
www.infonomia.com
Miquel Àngel Prats
Profesor de Nuevas Tecnologías en la Educación Universidad Ramon
Llull
¿Qué puede ocurrir cuando alguien se prepara una presentación
en PowerPoint y la tecnología no funciona?
Las investigaciones demuestran que el 95% de las personas no
hacen servir el 90% de las funciones de sus vídeos porque son demasiado
complicadas. ¿Qué se puede decir de la familia en la que el reloj
del vídeo no esté parpadeando? Que tiene un adolescente en casa.
Edward de Bono
Simplicidad
Jugar con nuevas tecnologías ya supone ese riesgo. La pena de todo
ello es ver cómo el ponente no sabe decir ni "mú" si no es con el
portátil y la presentación al lado.
A eso se le llama ser esclavo de la tecnología. Ser docente o
ser ponente supone, como primera de las normas, ser buen comunicador
y orador antes que cualquier otra cosa. Comunicar, en definitiva,
no es nada más que empatizar con el auditorio y demostrar que no
existe mejor tecnología que nuestra voz, nuestra mirada y nuestros
gestos.
Este ejemplo me sirve para explicar que la innovación educativa
no pasa precisamente por el uso obligado de las nuevas tecnologías,
sino, más bien, por el uso reflexionado de ellas. Innovar, educativamente
hablando, supone potenciar nuestra presencia, ser atractivos didácticamente,
tener capacidad de seducción intelectual, demostrar que vale la
pena venir a escuchar lo que estamos diciendo porque no está en
el mejor de los libros o enciclopedias.
Innovar educativamente hablando exige mucho de nuestra parte: formación,
rigor y trabajo en grupo.
Posiblemente, si preguntásemos a nuestros alumnos qué es aquello
que más les gusta de sus profesores, nos sorprenderíamos de las
cualidades tan evidentes que destacan: claros, prácticos y respetuosos.
Claros por lo de ser didácticos y pedagógicos. Por saber
escoger el mejor ejemplo y ayudar a entender y motivar el aprendizaje.
Prácticos por ser capaces de vincular los nuevos conocimientos
a facetas, situaciones y aspectos próximos a lo que ellos ya conocen;
por la capacidad de transferir lo que se ha adquirido a otras situaciones.
Respetuosos por tener delicadeza con aquellos alumnos que
no siguen como los demás, que les cuesta y que necesitan un empujón
más.
Y... ¿qué hacen las nuevas tecnologías en todo ello? Pues bien,
las nuevas tecnologías nos pueden ayudar a mejorar nuestra claridad,
nuestra visión práctica de los conocimientos que impartimos y nuestra
sensibilidad por aquellos que necesitan un mayor apoyo.
Miquel Àngel Prats
Profesor de Nuevas Tecnologías en la Educación Universidad Ramon
Llull